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lunes, 20 de junio de 2011

La chica perdida. Parte 2 (continuación)

Sentía rencor por un chico, es algo normal ¿no?… Una chica enamorada del típico ser masculino que no lo presta ni la más mínima atención y BLA BLA. Quiero decirles que este no es ese caso… Es un poco fuera de lo común.  Hacía tiempo que ella no recordaba lo que era sentirse contenta pero si había algo que ella recordaba a cada segundo era esta frase  “si no lo hubiese conocido a él quizás todo sería distinto”… Un día de esos en los cuales estás en tu casa y algo te dice “sal por que hoy puede ser un gran día”... ¿No les ha pasado?... A  ella tampoco.  Más bien era ese tipo de día lluvioso, es más era domingo… Sin embargo, decidió salir a dar una vuelta para despejar la mente ya que el silencio de su casa la estaba atormentando… Bajó las escaleras corriendo, cosa que favorecía sus largas piernas y su delgadez, era liviana como una pluma aunque no se sentía conforme con eso, llevaba una camisa negra con estampado de flores azul eléctrico -como olvidarlo- , una licra de deportista hasta los tobillos negra y unas converse las cuales lógicamente eran de color negro… Llegó luego de bajar 15 pisos corriendo, era algo de lo cual disfrutaba y más si  necesitaba relajarse un rato, era algo contradictoria para relajar su mente bajaba las escaleras corriendo, pero lo importante es que funcionaba.  Mientras caminaba y miraba como las gotas caían en la acera se fue sustituyendo esa vista por la de unas converse color negras y le llamo la atención que los pies de esa persona estaban intactos a pesar de la lluvia y de esas gotas que por lo que se veía caían punzantes… Alzó la vista y se sorprendió al ver la liga de personalidades, era un chico con un aspecto algo metrosexual y rockero, tenía una mirada profunda, capaz de desnudar a cualquier persona y no me refiero a desnudar literalmente si no a desnudar el alma, como si pudiera leer pensamientos… Era lo que ella veía por encima, aunque ese no era día para ver chicos y menos siendo un domingo tan aburrido -¿qué bueno podría pasar? -se decía a cada instante-  Él a su vez parecía como si ya sabía que eso pasaría, que ella llegaría hasta allí y lo observaría de abajo hacia arriba… La observó y admiró su figura, su expresión, parecía despreocupada… Mientras ella decidía proseguir su caminata que no sería nada fácil luego de recordar esa mirada y esa aparición tan oportuna en el momento imperfecto, el rogaba porque ella le diera un tipo de señal y claro quizás hasta pienses mientras lees “solo se habían visto esa vez”… Y así es, pero fue una conexión algo rara… Es como que de repente solamente ellos crearon su lenguaje a través de sus miradas, pero en sus pensamientos las cosas iban al revés, no se querían dejar llevar por lo que la mirada del otro decía, pero su corazón daba sus ordenes como siempre, lo contrario a sus pensamientos que mostraban la lógica “a penas lo has visto”, “capaz que ni le importas a ella”, “ni siquiera le has escuchado la voz”, “de seguro y me ilusioné de más”…   
¿Quién lo diría? En cuestión de minutos y porque así tenía que suceder ella y el cruzaron sus destinos y desde ese momento ya nada sería igual.

La historia a penas comienza.




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