Como un dolor fuertísimo e indescriptible, como sentir el alma rota, como querer que alguien le pregunte “¿Qué tienes” pero cuando eso pasa ella siempre respondería “NADA”, era algo contradictorio, como algo que “solo YO y mi OTRO YO entendemos” –así pensaba ella- , como sentir el deseo reprimido de llorar y no poder porque la enseñaron a “ser fuerte” sin saber que en realidad la enseñaron a tragarse los sentimientos, como querer gritar pero darse cuenta de que no hay nadie que la escuche, como querer actuar y no saber cómo, como estar convencida pero la indecisión es mayor, como querer correr y a la final seguir caminando, como amar y odiar a la vez, como llorar con una sonrisa en el rostro y no precisamente llorar de felicidad, como quererse alejar y no poder, como recordar momentos y querer olvidarlos al mismo tiempo. Sencillamente QUERER Y NO PODER… Quizás tú no sientas este dolor, pero ella si lo sentía.
Difícil de imaginar ¿no?... Ella, esa chica que siempre complacía a los demás pero que casi nunca se complacía a sí misma, tratando de buscar el significado de su vida lo perdió y cuando se reencontró con él, parecía ser muy tarde pues, había tomado el sendero de la izquierda, sí ese camino ancho en el cual todas las cosas se ven más fáciles… Vagaba por ahí sin notar que su vida se estaba consumiendo en la rutina, en el dolor y en dar más de lo que se recibe, estaba acostumbrada a ver siempre las mismas personas conectadas en la web y no saludarlas, en tener la misma cantidad de amigos en facebook y vivir de apariencias… Porque para el mundo ella era espectacular, nadie veía quien era realmente, como se sentía y eso la hacía darse cuenta de lo sola que estaba y por lo tanto más triste se sentía. Recordaba esas pequeñas cosas, esos detalles que parecían menos importantes e invadían su mente. Quería devolver el tiempo y quedarse viviendo para siempre en su niñez cuando todo parecía estar bien y no se preguntaba el por qué de las cosas o se conformaba con cualquier respuesta, ella no era de ese tipo de personas dispuestas a entregarlo todo en el amor… Sentía rencor.
Claro sentía rencor por lo que alguna vez vivió, por ese pasado que la hería con tan solo recordarlo… Sentía rencor por alguien, por un chico… Y es que en ninguna historia falta el amor…
(El título es sugerido y la historia aún le falta)

No hay comentarios:
Publicar un comentario